Sociedad 11 Ago 2008 06:40 pm
Verdades Encendidas
La Casa Encendida es un lugar al que merece la pena acercarse. De alguna manera siempre sorprende al ocioso, al que olisquea, que en el peor de los casos puede refugiarse de una estridencia artística en la tranquilidad de la terraza que se nos ofrece en la azotea del edificio.
Esta vez me han gustado por lo menos tres cosas, la terraza y dos pensamientos leídos en sus paredes.
Uno:
El cliente rico: “¿Cómo pudo Dios crear el mundo en seis días y lleva usted con mi pantalón seis meses?”
El Sastre: “Mire usted el mundo y mire usted qué pantalón”
Dos:
“Las 500 personas más ricas del planeta tienen lo mismo que las 416 millones más pobres”
En la exposición Globalización y Fracturas