Sociedad 24 Jul 2009 08:11 pm
La regla 20-20-60
Antonio, a quien no conozco, acabó trabajando en una gran empresa,HP, al ser su anterior empresa, Tabblo, de la que era CEO, comprada por la primera…. [me quedo sin aire]
Es Antonio quien defiende que en una gran empresa la gente puede clasificarse así:
- 20% de gente que está un nivel por encima de sus posibilidades (ver principio de Peter).
Lastre asumible y un poco presuntuoso. - 20% de buena calidad.
Los que tiran de carro. Son en los que hay que pensar cuando oyes que Microsoft le ha tomado la delantera a Amazon en no se qué asunto. - 60% de “grasa”.
Son buenos sólo en crear y asistir a reuniones y en quedar bien ante los jefes.
Antonio, les tiene un asco a éstos últimos tremendo. Nada personal… pero casi.
¿Hay más grupos? ¿En cuál he estado, estoy o estaré yo?
¿Cuánta grasa hay en el país? ¿Si esa grasa fuera músculo, habría crisis?
Este señor se refiere a los Estados Unidos, donde creo que hay un punto más de espíritu aventurero que por éstas tierras.
Si para nuestros padres tener un buen trabajo es trabajar para una grande, banco, consultora o constructora, y no lo es montarse una empresa, ¿qué porcentaje de grasa no tendremos por aquí que además esté programada en nuestros genes?
Via | The Onda::Work and meaning
2 Responses to “La regla 20-20-60”
on 25 Jul 2009 at 9:26 am 1.Eduardo Cabrera said …
De acuerdo en la tipificación y en el desprecio por la grasa organizacional. Pero completamente en desacuerdo, José Luís, con la asimilación casi única que haces del entrepreneurship (o como se diga en cristiano) y el músculo.
Se puede ser músculo y aportar un valor excelente siendo cajero de un banco, técnico de gestión de residuos urbanos (vulgo barrendero) o auxiliar administrativo en la administración más burocrática del mundo. De hecho en esos lugares de ejemplo, cuando el valor que se aporta nunca revierte en réditos económicos o de promoción profesional-laboral, ser músculo es relativamente más ejemplar.
Ser músculo o ser grasa, en mi opinión, es una cualidad de la persona, una actitud personal frente al trabajo y en general frente a la vida, no depende o mejor dicho no procede de la organización en la que se trabaja.
on 25 Jul 2009 at 4:59 pm 2.Joselu said …
No asimilo sino que pregunto, pero es lo que pasa cuando se generaliza com ohe hecho yo: se yerra.
Comparto que la grasa cerebral o vital es cosa de cada cual, y de su circunstancia. También pienso que un emprendedor puede ser un “loquesea” y alguien en una gran empresa o en un ministerio sea digno y respetable ¿por qué no?
Pero sigo pensando que se premia socialmente al que consigue un puesto en una jerarquía grande, y que desde cierto punto de vista tienen razón.