LocalLeaks

Manolo Serrano de openXarxes estuvo por la Libre Software World Conference de este año 2010 y nos ofrece este vídeo que resume lo que fue:

Como ya sabemos, este evento fue cancelado 20 días antes de la fecha planificada por lo que fuera. Ya no me interesa.

Viendo la calidad de ponencias y contenido que se ofreció con buena reacción y mejor voluntad:

¿Alguien podría desglosar este último presupuesto y compararlo con el Institucional del año pasado?

Conocimiento libre correlaciona en cierta medida con apertura de presupuestos, gastos y facturas, creo yo.

Es más, yo haría un wikileaks para todo: Comunidades de vecinos, ayuntamientos, cooperativas, fundaciones y todo aquello que de partida ha de beneficiarse, conjuntamente no particularmente, de la transparencia.

Localleaks a porrillo.

Mortadelo y yo y las cárnicas del software

Uno de mis maestros del mundo de los comics me comentó el otro día:
- “Joselu, ¿conoces el conejo de Nesquik?”
- “No… ¿me estás tomando el pelo? No me digas que el guión es de Frank Miller…”

No, no me estaba tomando el pelo. Todo lo contrario.

Casanyes

Ramón Casanyes es un dibujante de comics que vivió la época en que Bruguera trataba de rentabilizar al máximo los tebeos del maestro Ibáñez y contrataba gente – carne – para que produjeran tiras a destajo. Eran una cárnica de las historietas.

Recomiendo mucho (musho, musho) leer el texto que publica Casanyes sobre la vida en aquella época en que la casposidad de los “jefes”, “intendentes” y directivos era de un despotismo que todavía colea en tantas empresas incluídas las de nuestro querido sector de las tecnologías de la información.

No hay más que echar un vistazo a TrabajoBasura

El escrito se llama Mortadelo y yo.

Este hombre vive a destajo en un trabajo que se supone exigente en cuanto a creatividad y a la calidad esperada. Durante años y con problemas de relaciones y de dinero siguió su línea y consigió sacar la cabeza de una situación complicada, gris y casposa en una España post-franquista.

Cuando se pasó al mundo de la publicidad le ofrecieron escribir y dibujar las historias de Quicky, el conejo de Nesquik, y le daban para hacerlo 10 veces más tiempo del que le dejaban en Bruguera.

¿Y qué hizo? Pues se lo curró como siempre le hubiese gustado, con la mayor calidad posible, tanta, que esas historias son objeto de deseo de los coleccionistas de comics. Cuidó el guión, se fue de viaje para documentarse y hacer los dibujos más representativos, se preocupó por el color, por los caracteres secundarios. Hizo las cosas bien.

Que yo esboce paralelismos entre esta historia y la de cualquiera que lee estas líneas es innecesario por obvio.

Sí quería citar la parte final en que Casanyes responde a la pregunta de qué se plantea en el futuro:

Cuando estás en activo, plantearte el futuro no tiene sentido. El único objetivo válido es intentar hacer bien el trabajo diario. Todo lo demás es una consecuencia inevitable.

¿Por qué Android?

Pues ante todo porque funciona.

La combinación de sistema operativo y terminales para móviles funciona para mi, para mi prima y para cualquiera, y no sólo para cuatro frikis que se bajan la versión 58.3 de un servidor que corre en una PS3 con Debian usando un router WiFi con protocolo experimental.

Funciona y luego, después, además, …. está basado en sofware libre. No al revés, como pretenden algunos abiertos de principios y cerrados de mollera.

Una de las empresas de móviles del mercado español nos ofreció cambiarnos con ellos con mejores precios y regalándonos o casi terminales móviles nuevos. Además pagaban las “multas” por la permanencia menor de alguno de los contratos que tenemos en la empresa.

Dejando de lado los pensamientos tipo “qué no tendrá de margen esta gente con los móviles y las llamadas”, algunos de nosotros eligieron tener un iPhone y otros, terminales con Android.

Android vs Apple

En mi caso aposté – odio este concepto pero en este caso no sabía qué tal me iría – por un HTC Desire y además ha caído en mis manos un LG Optimus One, después de acudir a su presentación en Madrid.

De esta forma llevo un par de meses usando Android, para trabajar y para comunicarme, y está resultando una buena herramienta de trabajo, que además aguanta la comparación con los otros iPhone que tenemos en el equipo.

No ha habido nada que no haya podido hacer igual de fácil y suavecito con los terminales Adroid, así que no me extraña que esté de subidón y que Android se imponga como líder en un futuro.

La filosofía de Apple me resulta antipática: Todo muy mono, pero no te menees de donde marco, no me abro a la capacidad creativa de mis usuarios excepto con mis condiciones. Son buenos, pero en este aspecto nada que ver con Android donde todo es abierto, haces algo y lo subes y lo compartes desde donde quieras.

Pongo música en mi Android desde donde me sale de los huevos y no desde iTunes o instalando no sé que cracking-patata-frita.

Además – esto da para otro escrito – Apple es de los que puede permitirse un producto abierto y libre y es su agresividad color “somos los mejores” quien no se lo permite.
(*) Tomo nota de que lo que quiero decir es que últimamente pienso que hacer software libre es un lujo que no todos pueden permitirse porque es un modelo de negocio a fuego lento (cuando madure esto algo pariré).

El LG Optimus One es un terminal más compacto que el HTC, con menor calidad de pantalla, pero más asequible (fundamental) y con un sistema operativo más actualizado 2.2.

¿Qué aplicaciones me parecen interesantes “de verdad”?
En mi caso además de leer el correo y llamar y ser llamado he usado y uso:

  • El navegador para … nagevar. Es sorprendente lo bien que se lee y se maneja.
  • Peep y FriendStream. Para leer y escribir tweets y redes sociales.
  • Gesture Search de Google. Para escribir con el dedito a quién quieres llamar. Fundamental.
  • Cardio Trainer. Si corres, andas o le das a la bici puedes ver los recorridos, saber distancias y velocidades en tiempo real, consultar acumulados e ir oyendo musiquita.
  • DropBox. Compartir mis libros con amigos y con otros terminales y ordenadores y el lector de libros.
  • Aldiko. Pensé que no me iba a gustar, pero sí leo libros con este programa en mi móvil.
  • SkyMap. Si te gusta la astronomía y aprender o recordar las constelaciones no te puedes ni creer lo que hace SkyMap.
  • Mapas. La aplicación de Android es como llevar un Google Maps encima además de un software GPS.
  • Brújula. Para ir al campo y saber por dónde, cómo volver a la ruta o cómo volver a casa. Si lo juntas con GMaps y Street View pasan cosas curiosas.
  • GrooveShark. No almaceno ni discos ni mp3 hace ya tiempo gracias esta gente.
  • RTVE. Las noticias en 4 minutos.
  • Baby Button. Para jugar con bebés y echarse unas risas.

Hay muuuuchas aplicaciones pero no las uso o no las instalo, no las necesito si no es para perder tiempo.

Si te interesa hacer en vez de hablar puedes ponerte a prueba aprendiendo cómo se hace software para el Android aquí.

Veremos si estrategias como la de LG de hacer móviles compactos y “baratos” se imponen en el corto plazo.

Ficha técnica del LG Optimus One